Extranjeros en las academias de la Real Armadaentre la formación y el prestigio internacional, 1717-1824

  1. MOREO MORENO, Francisco Moreo Moreno
Dirigida por:
  1. Juan José Sánchez Baena Director/a
  2. Celia Chaín Navarro Director/a

Universidad de defensa: Universidad de Murcia

Fecha de defensa: 22 de septiembre de 2017

Tribunal:
  1. Antonio Irigoyen López Presidente/a
  2. María Jesús Peñalver Martínez Secretaria
  3. Juan Escrigas Rodríguez Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

La Academia de Guardiamarinas se fundó en 1717 con la idea de formar y profesionalizar el estamento naval, ofreciendo a los nobles, hidalgos y militares una salida para sus hijos que respondía a los requisitos acordes con su posición. La Academia de Cádiz primero y posteriormente las otras dos que se crearon en Ferrol y Cartagena a partir de 1777, supusieron un cambio radical en el concepto de oficial de la Armada en España. Su profesionalización, alta cualificación y el prestigio adquirido en Europa hicieron que, además, 209 cadetes de procedencia extranjera entraran a formarse en ellas. El objetivo de esta tesis es estudiar estos cadetes extranjeros, entre otros su origen, edades de ingreso, nobleza y sus características diferenciadoras. Para el análisis se ha creado una base de datos ad hoc y se han utilizado las hojas de cálculo del paquete Office. Igualmente se ha procedido a dividir el periodo de 1717 a 1824, en que estuvieron en funcionamiento estas academias, en cuatro etapas que definen con mayor claridad su devenir histórico. Estos guardiamarinas extranjeros procedían en su mayor parte de los territorios italianos que habían pertenecido a la corona española hasta el tratado de Utrecht, representando el 60% de todo el contingente de extranjeros. Las alianzas entre estados influyeron igualmente en que hubiera un mayor flujo de guardiamarinas procedente de la nobleza de diferentes naciones. El caso más significativo en este sentido fueron los Pactos de Familia entre los borbones de Francia y España, y los lazos establecidos con algunos de los estados de la península italiana como Nápoles, Sicilia, Ducado de Parma y Placencia y Génova. La suma de los cadetes de estos cinco estados (116 ingresos) por sí solos supone el 55,5% del total. Dentro de la motivación de las familias para enviar a los cadetes a estas academias tan prestigiosas, aparte de la formación militar y religiosa, estaba la búsqueda de privilegios y reconocimiento, así como de promoción social para sus vástagos. La fidelización a la Armada puede encontrarse en 25 familias, en las que mas de uno de sus hijos ingresan en la Academia, y que aportan 55 cadetes, el 26,31% del total. De entre los 209 ingresos de guardiamarinas extranjeros existe un grupo de 11 cadetes que alcanzaron los más altos honores y empleos militares, incluso algunos de ellos ostentaron puestos relevantes en la Administración o en el cuerpo diplomático. Son, entre otros Esteban Regio, Ricardo Wall, Santiago Liniers, Malaspina y Federico Gravina. The Academia de Guardiamarinas was founded in 1717 with the idea of forming and professionalizing the naval station, offering to the nobles, hidalgos and military an exit for their children, that responded to the requirements according to their position. The Cadiz Academy first and later the other two that were created in Ferrol and Cartagena from 1777, supposed a radical change in the concept of officer of the Navy in Spain. Their professionalization, high qualification and the prestige acquired in Europe also made that 209 cadets of foreign origin entered to form in them. The objective of this thesis is to study these foreign cadets, among others their origin, ages of entrance, nobility and their differentiating characteristics. An ad hoc database has been created for the analysis and the Office package spreadsheets have been used. Likewise, the period from 1717 to 1824 has been divided, in which these academies were in operation, in four stages that more clearly define their historical development. These foreign midshipmen came mostly from the Italian territories which had belonged to the Spanish crown until the Treaty of Utrecht, representing 60% of the whole contingent of foreigners. The alliances between states also influenced that there was a greater flow of midshipmen coming from the nobility of different nations. The most significant case in this sense were the Family Pacts between the Bourbons of France and Spain, and the ties established with some of the states of the Italian peninsula as Naples, Sicily, Duchy of Parma and Placencia and Genoa. The sum of the cadets of these five states (116 income) alone accounts for 55.5% of the total. Within the motivation of families to send the cadets to these prestigious academies, apart from military and religious training, was the search for privileges and recognition, as well as social promotion for their offspring. The loyalty to the Navy can be found in 25 families, in which more than one of their children enter the Academy, and which contribute 55 cadets, 26.31% of the total. Among the 209 admissions of foreign midshipmen, there is a group of 11 cadets who achieved the highest military honors and jobs, some of them holding relevant positions in the Administration or in the diplomatic corps. They are, among others Esteban Regio, Ricardo Wall, Santiago Liniers, Malaspina and Federico Gravina.